Las 21 leyes irrefutables del líder: Leyes 4, 5 y 6.



Jhon Maxwell expone en su libro recomendaciones de cómo debe ser un líder para alcanzar el éxito.  Una empresa es capaz de alcanzar el crecimiento si se encuentra respaldada por un buen líder, no solo se parte del hecho de querer tener el control de cómo se deben hacer las cosas, sino lograr influir sobre los demás, considerar ciertos factores que determinan el cómo los colaboradores logren percibir  la información que es generada por aquel que los guía, es esto de lo que nos menciona las  siguientes leyes.


Ley 4. La ley de la Navegación

La ley de la navegación comprende la importancia de tener una visión clara de hacia dónde se quiere dirigir un líder. 
Hace una comparación de que los líderes son navegantes de un barco, lo expresa como que “cualquiera puede gobernar un barco, pero se necesita que un líder planee la ruta”.

La notable importancia que evidencia un líder que planifica como llegar a la meta, considera todas aquellas situaciones inesperadas que pueda enfrentar en el camino, a su vez visualiza los riesgos que puedían presentarse, estableciendo estrategias fuertes de como actuar ante esos acontesimientos. 
Cuando no existen una planificación de lo que se desea es casi seguro de que a lo que se enfrentará es incierto por lo tanto podría ser el resultado del fracaso inminente, poniendo en riesgo no solo su liderazgo sino a aquellos  que van siguiendo al líder.

Es conveniente tener la capacidad de escuchar antes de imponer decisiones, el escuchar es la manera más precisa de encontrar información valiosa de los diferentes niveles organizacionales y como estos estan ante la visión ejercida por el líder, ya que podía no haber una conexión entre la realidad y lo planedo. Las experiencias pasadas sean de éxito o de fracaso también funcionan como alertas preventivas para el futuro, dan un aviso de si deben modificar las estrategias que algún vez se utilizaron y si por el contrario es la mejor ruta a seguir, además de que se debe tener claridad de que el fracaso no es un sinónimo de derrota, sino de oportunidad de mejora.
  

En sí la base de la ley de la navegación es la preparación, el libro nos menciona algunas estrategias a seguir, entre ellas esta: decretar las acciones a seguir, que estas a su vez permiten tener metas claras, y prioritarias, ser comunicativo con los seguidores para que estos comprendan lo que se desea lograr, además de esperar cualquier situación de riego, y cuando esté viviendo el éxito tener la capacidad de expresarlo. Por último, pero no menos importante se debe de hacer una revisión constante del plan diseñado en un principio.



Ley 5. Ley de E. F. Hutton.

Cuantas veces le ha pasado que al comenzar a tener que actuar como líder, se espera que todos acaten al instante el plan que visualizo en su mente, y cuando comienza a hablar no todos lo comprenden de la forma en que lo visualizaste en tu mente.
Bueno, esto es lo que le sucedió a Jhon Maxwell cuando dirigió a una directiva de la primera iglesia después de haberse graduado. Era joven y los que formaban parte de la directiva tenían mucho más tiempo de formar parte de esa iglesia. Cuando hay una nueva persona a cargo de otros, siempre se está a la expectativa de que será lo que dirá y cómo se comportará, esto podría ser intimidante la primera vez.

Maxwell menciona la importancia de prepararse y  de tomar tiempo para ver el comportamiento de aquellos que tienen más tiempo en un determinado lugar, además de a quien sigue la gente.

Si entras a un salón y pones atención rápidamente captarás  a quien miran  los que ahí se encuentren, estos suelen ser los representantes del grupo, las personas suelen mirar a los líderes, a aquel que conoce la situación del grupo y el que tiende a comunicar lo que todos esperan que digan y que no lo hacen.

Un lidér no es quién dirige un auditorio o defiende una posición sino es aquel que habla después, influye tanto que hace que las cosas se logren. Es la diferencia que existe entre un dirigente y un líder. Cuando se está iniciando como líder, muy poco logrará quien llegue imponiendo, por el contrario quién conoce el terreno en el que se encuentra, sabe a qué se debe atener y como deberá comportarse, pero sin dejar de lado la humildad y el esmero, con paciencia y con perseverancia logrará ver el resultado que en un principio imagino.

El libro menciona que los lideres saben quiénes son, poseen un carácter influyente, saben de lo que hablan porque se informa con anticipación, establecen relaciones fuertes con sus seguidores, además de que no solo se guían por la intuición, dan la oportunidad de demostrar las capacidades que los demás poseen, en vez de guiarse solo por la confianza de la relación existente.


Ley 6: La Ley del terreno firme

La ley del terreno firme establece la diferencia entre un líder competente, que posee un carácter fuerte y que a su vez establece vínculos fuertes con los seguidores.

El libro menciona el error frecuente que suele pasar un líder cuando está iniciando, suelen toman decisiones rápidas, que pueden provocar situaciones de riesgo en su liderazgo.

Cuando esto suele pasar la confianza que existía es la que sufre más, ya que tomará tiempo reestablecerse.

Muchas veces suele pasar que por querer tomar atajos, las cosas no siempre resultan positivos, el autor menciona que es la confianza la parte fundamental del liderazgo,  si esta se pierde, se perderá a su vez la capacidad de influir sobre los demás.
Este es el caso de los candidatos a la presidencia de un país, cuando están en el proceso de las votaciones tratan de influir sobre sus seguidores para así ganar votos y lograr su meta, pero en la actualidad esto ha ido perdiendo credibilidad, son muchas las personas que deciden menos ir a votar, y esto resulta perjudicial para el país.

Cuando un líder está en crecimiento debe de tener cuidado sobre el carácter que poseen, porque si no muestran seguridad en la capacidad en sí mismo, como esperará que los demás crean en él. Por lo tanto, la confianza se verá en riesgo, hasta ya no contar con ningún tipo de apoyo de los seguidores. Esto se ve mucho en las empresas, los jefes que dan promesas a sus colaboradores, no importa la simplicidad de la promesa brindada por el jefe, pasa mucho que se les hace creer que por el buen desempeño saldrán unas horas antes de su trabajo y llegada la hora esto no se cumple, genera desmotivación y sospecha. Posiblemente la próxima vez ya no le harán caso a lo que les diga, son estos ejemplos del deterioro como líder, se pierde el respeto, la credibilidad y como resultado, se generará insatisfacción, entre todos los involucrados, tanto porque no le cumplen como porque no le siguen.

Estas tres leyes van enlazadas entre ellas una es el resultado de la otra.
Un lider que considere tanto la ley de la navegación, la ley de E.F Hutton, y la ley del terreno firme tendrá un gran avence en su capacidad para influir en los demás.

Referencia
Maxwell, G. (1998). Las 21 leyes irrefutables del lider. Tennesse: Thomas Nelson, Inc.
  

Comentarios

  1. Sin ninguna duda ser líder no es tarea fácil, es un trabajo duro en el que se debe esforzarse para llegar a ser una persona emprendedora, se debe buscar generar confianza en las personas, debemos desarrollar diferentes competencias en el cuál todos los días se debe mejorar.
    Existen muchos tipos de líderes pero para ser un buen líder tenemos que analizar estratégias que nos permitan serlo, de está forma lograremos el éxito.

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  2. Es de gran importancia el papel de los líderes, no solo en el ámbito laboral si no a lo largo de nuestras vidas. Sin embargo no es fácil, un buen líder debe plantear el camino a seguir de la manera más eficiente posible debido a que los resultados no solo le afectaran a él si no también a la organización en sí o a las personas que esté dirigiendo. Y como mencionas la confianza en un líder siempre va a ser su parte más importante para lograr influir en las demás personas.

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